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histeria s f 1 Neurosis o trastorno emocional de síntomas clínicos muy variados, como parálisis o fobias; es más frecuente en la mujer que en el hombre 2 Excitación emocional incontrolable, de llanto, de risa, de miedo, etc que invade a una persona o a un grupo de personas: «En el interior de la sala se escuchaban gritos de histeria. En pocos minutos aquello parecía un manicomio».
Estudios sobre la histeria • Histeria (album) • Histeria (desambiguacion) • Histeria (desambiguación) • Histeria (luchador) • Histeria (álbum) • Histeria Kolectiva • Histeria colectiva • Histeria de conversión • Histeria en masa • Histeria femenina • Historias e histeria
acceso, ataque, crisis[Hyper.]
histeria
défaut du caractère (fr)[Classe...]
ce qui provoque une réaction (fr)[Classe]
estímulo[Classe]
état affectif ou pathologique pénible (fr)[Classe]
maladie : système nerveux (fr)[Classe]
difficulté de nature sociale (fr)[ClasseParExt.]
manière d'agir (comportement) (fr)[Classe...]
émotif, agité, pas calme (fr)[Classe]
(excitación)[Thème]
(enfermo mental; enferma mental)[Thème]
(fuerza)[Thème]
excessif et trop (fr)[Caract.]
(muchos)[Caract.]
psychiatry (en)[Domaine]
PsychologicalDysfunction (en)[Domaine]
qualificatif d'une maladie (fr)[DomaineDescription]
desequilibrio mental, perturbación mental - enfermedad mental, psicopatía[Hyper.]
neurotic, psychoneurotic (en) - neurotic (en)[Dérivé]
excitación[Classe]
trouble de l'activité mentale (fr)[Classe]
comportement excessif (fr)[Classe]
(fuerza)[Caract.]
neurosis, psiconeurosis[Hyper.]
histérico[Dérivé]
histeria (s. f.)
| Histeria | |
|---|---|
![]() El profesor Jean-Martin Charcot en una clase sobre la histeria. |
|
| Clasificación y recursos externos | |
| CIAP-2 | P75 |
La histeria (del francés hystérie, y éste del griego ὑστέρα, «útero») es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial[cita requerida]. Se encuadra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de una angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos. En tanto que neurosis, no se acompaña nunca de una ruptura con la realidad (como en el delirio) ni de una desorganización de la personalidad. Técnicamente, se denomina Trastorno de conversión.
El cerebro histérico no está enfermo, pero ciertas regiones son, manifiestamente, sede de una actividad anormal, y determinados circuitos parecen encontrarse transitoriamente bloqueados por una especie de parálisis funcional[cita requerida].
Según el Concilio de Investigación Médica (Medical Research Council, 1941) se definió la histeria como una condición en la que el paciente muestra síntomas físicos y mentales, que no tienen un origen orgánico por el cual puedan ser explicados, y se originan y se mantienen por motivos no totalmente conscientes, dirigidos a una ganancia real o simbólica que deriva de tales síntomas.
Contenido |
Los síntomas histéricos, de naturaleza física o psíquica, se manifiestan con un aspecto paroxístico, intermitente o duradero; frecuentemente, son reversibles. Destacan los trastornos motores, sensitivos y sensoriales.
Dos son los elementos indispensables para el diagnóstico de un síntoma histérico: primero, estos déficits de tono neurológico acontecen sin ninguna patología orgánica en el sistema nervioso, central o periférico, y segundo, acontecen en relación con situaciones de estrés o de conflicto psíquico. Todos los exámenes que se efectúan dan resultados normales, lo que no siempre tranquiliza a los pacientes, cuya ansiedad a menudo se agudiza, y resulta frustrante para los médicos, que se sienten impotentes o burlados por dolencias imaginarias. Estos trastornos no son simulados intencionadamente por el paciente, que se muestra seguro de su experiencia subjetiva de hallarse paralizado, ciego o amnésico.
Actualmente el término "histeria" no se utiliza en el ámbito clínico. El DSM-IV-TR clasifica la histeria en dos capítulos: los trastornos somatoformes (para los síntomas físicos) y los trastornos disociativos (para los síntomas mentales).
Trastornos somatoformes
Trastornos disociativos:
En la época de Hipócrates, se creía que el útero era un órgano móvil, que deambula por el cuerpo de la mujer, causando enfermedades a la víctima cuando llega al pecho. A este desplazamiento se le atribuían los trastornos sintomáticos, esto es, la sofocación o las convulsiones.
La etimología de la palabra recoge, por tanto, esa idea: la histeria como una enfermedad del útero y, por lo tanto, propia de la mujer, que causa trastorno en el comportamiento psicológico.
A lo largo del siglo XIX y desde hacía cerca de mil años atrás, los médicos trataban a sus enfermas por medio de masajes de clítoris hasta que conseguían alcanzar el orgasmo, momento en que aplacaban su mal. A partir de 1880 los casos se fueron multiplicando convirtiéndose en excesivos.
Durante la década de 1890, época en que hubo una epidemia de histeria,[1] los médicos creyeron encontrar el medio efectivo para calmar la enfermedad: el uso de vibradores y consoladores; desde antiguo se conocía el mal suponiendo que todo partía de lo que los griegos llamaron útero ardiente debido a la ansiedad de las mujeres, su estado de irritabilidad, las fantasías sexuales y, sobre todo, una excesiva lubricación vaginal. Lo achacaban al estado de frustración en que se encontraban.
Al ser una enfermedad, las mujeres acudían periódicamente a recibir tratamiento médico, dándose así por aceptada la práctica y encontrando en muchas ocasiones en la consulta lo que no conseguían en su casa.
En la actualidad ha quedado descartada esta postura, considerándose que no existe relación alguna con el útero y que no es una entidad exclusiva de las mujeres.
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